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domingo, 30 de septiembre de 2012

La nueva escena laboral


ROSA ACEVEDO, de 42 años, posee un bachillerato en Ingeniería, una maestría en Administración de Empresas y 16 años de experiencia en la empresa privada. Pero desde hace dos años la manufacturera en la que laboraba cesó operaciones y, desde entonces, busca y no encuentra un empleo que le pague el salario que ganaba antes.
El caso de Acevedo no es la excepción, es la norma en estos tiempos, según los hallazgos del estudio Perspectivas y Tendencias 2012 Recursos Humanos, preparado por la Sociedad para la Gerencia de los Recursos Humanos (SHRM por sus siglas en inglés) y por la firma de consultoría Aon Hewitt.
Una de las conclusiones del estudio es que en Puerto Rico la oferta de talento supera la demanda y debido a la crisis económica ha habido una sustitución de empleos calificados por otros de menor nivel y menor salario.
Dicho estudio es el primero que se realiza a fondo sobre la realidad de los recursos humanos en el sector privado en la Isla. La investigación tomó siete meses e incluyó encuestas, grupos focales, estudios actualizados y entrevistas a expertos en el tema. La meta de SHRM es actualizar esta información anualmente.
En total, en el estudio participaron 120 empresas de distintas industrias, todas con operaciones en la Isla. Sin embargo, los directivos de Aon Hewitt y de SHRM aclararon que el estudio no necesariamente es estadísticamente representativo; aunque sí da una idea clara de cuáles son las tendencias vigentes en el área de recursos humanos, en particular en cuanto a reclutamiento, adiestramientos y compensaciones.
Manuel Bermúdez, presidente de Aon Hewitt, explicó que en el pasado los empleos en el país eran bien pagos y había más demanda por ingenieros, gerentes y profesionales. “Ahora es salario mínimo y la demanda es más en servicios y en ‘retail’ ”, indicó.
En cuanto al reclutamiento de gerenciales, el estudio arrojó que ahora los patronos prefieren contratar a ingenieros o financieros, y no tanto a profesionales del área de Mercadeo o Recursos Humanos.
Mientras, los puestos de mayor demanda a otro nivel son los vendedores y los profesionales de la salud, como enfermeras, técnicos de farmacia, sicólogos y trabajadores sociales.
Difícil reclutar gerentes
Pese a que el desempleo continúa a tasas elevadas y que la tasa de participación está por debajo del 40%, a los patronos no se les hace fácil reclutar gerenciales. Según el estudio, les toma 30 días encontrar el candidato idóneo.
“Hay poco apetito laboral a pesar de tanta oferta de talento”, expresó Bermúdez, quien no pudo precisar a qué obedece que no se consiga personal gerencial con más rapidez.
Nilda Guerrero, presidenta de SHRM, dijo que tal vez se deba a que muchos profesionales se han ido del país, aunque también reconoció que algunas empresas rechazan a candidatos competentes por las razones equivocadas.
La óptica precrisis
“Hay empresas que todavía tienen una óptica precrisis, fijándose en cuánto tiempo ha estado sin empleo (el candidato) o cuántas veces ha cambiado de empresa”, señaló la presidenta de SHRM, quien indicó que así se evaluaba antes, pero ya ese análisis no se ajusta a la realidad de nuestros tiempos.
Manifestó que debido a la crisis hay quienes aceptan un empleo con un sueldo inferior, en lo que surge uno que les pague más. Otros prefieren estar desempleados por un tiempo mayor en lo que encuentran un mejor salario.
Adiestramientos estratégicos
En cuanto a los adiestramientos, el estudio encontró que como las empresas tienen hoy un presupuesto más limitado que antes, se concentran en desarrollar el potencial de liderato de los gerenciales, y no tanto en proveerles conocimientos técnicos. Mientras, para los profesionales y personal de apoyo los adiestramientos están más enfocados en las competencias técnicas.
El 55% de las empresas entrevistadas invierte más de $1,000 anuales en adiestramientos por gerente; mientras el 73% invierte menos de $500 al año por cada empleado no gerencial.
El reto es avanzar más con los adiestramientos en línea, dijo Bermúdez, al tiempo que señaló que todavía existe una fuerte percepción entre patronos y empleados de que el adiestramiento presencial es más efectivo. Además, las empresas aún deben establecer métricas para calcular el rendimiento de la inversión en adiestramientos.
Por otra parte, los beneficios marginales representan el costo laboral más alto, después de los salarios. Por ello, uno de los retos mayores para cualquier patrono es mantener controlado dicho costo.
El plan médico es apreciado
Según el estudio, el plan médico a empleados es el beneficio de mayor prevalencia en el sector privado. El 80% de los beneficiados tiene cubierta familiar o individual, mientras muy pocos tienen cubierta para parejas sin hijos.
El costo del plan médico en Puerto Rico es entre un 55% y 65% más barato que en Estados Unidos, según los expertos en compensaciones entrevistados. Allá el costo promedio de un plan familiar es $520 mensuales, mientras uno individual cuesta $210 al mes.
En la actualidad, las empresas en la Isla aportan el 70% del costo del plan de salud, mientras el empleado aporta el restante 30%. “Una década atrás la proporción era 80% - 20%”, dijo Bermúdez. Agregó que las empresas ofrecen el beneficio de plan de retiro como una medida de responsabilidad social y retención de talentos.
No hay duda de que controlar el costo del plan médico es una prioridad para las compañías privadas, así como establecer programas efectivos de bienestar, ya que esto último ayuda a prevenir aumentos en los costos de los planes de salud.
Lo que valora el empleado
Según Bermúdez y Guerrero, el salario no es lo único que valoran los empleados como recompensa a su trabajo. Indicaron que tanto las empresas como el personal consideran también otros factores motivacionales, tales como: el paquete de beneficios, el balance entre la vida personal y el trabajo, el reconocimiento a su desempeño, así como las oportunidades de desarrollo profesional que ofrezca el patrono.
No obstante, lo anterior no significa que el salario no juegue un papel importante a la hora de diseñar las estrategias de atracción y retención de personal. De hecho, este año las empresas darán, en promedio, un 3.4% de aumento salarial a todos los empleados, sin importar su jerarquía, según el estudio.
El año pasado, las que dieron aumento ofrecieron 3.1%. “En el 2008 el 50% de las empresas no dio aumento. Estamos recobrando los niveles de incremento salarial de hace 10 años”, señaló el presidente de Aon Hewitt.
Los bonos crecen
Respecto al bono de Navidad, que tanta controversia causó cuando en el cuatrienio pasado se aumentó escalonadamente el mínimo a pagar, hoy más de la mitad de las empresas encuestadas dijeron que pagan más del mínimo legal.
En el 2008, el 57% de las compañías otorgó la cantidad mínima de Bono de Navidad, de $600, pero ese porcentaje ha bajado hasta el 42% en el 2012.
Otra tendencia que salió a relucir en el estudio es que hay un número cada vez mayor de empresas que ofrecen un bono de desempeño a sus empleados, adicional al salario base.
Bermúdez dijo que esa práctica de dar bono por desempeño casi no se veía hace cinco años, pero desde entonces ha crecido vertiginosamente. La mayoría de las empresas la limita a la alta gerencia, pero hay algunas que han empezado a extenderla a toda la plantilla.
“Es muy sano esta práctica porque recompensa de acuerdo al desempeño individual y al de la firma. No aumenta los costos porque solo se da si el desempeño de la empresa mejora. Es la mejor manera de paliar la crisis”, aseveró el ejecutivo de Aon Hewitt.
La Reforma Laboral
Aunque muchos expertos de recursos humanos están de acuerdo con esa premisa, donde no existe consenso es en el tema de Reforma Laboral, según evidencia el estudio, donde las opiniones quedaron divididas.
Más de dos terceras partes de los entrevistados (68%) opinó que la legislación laboral actual es efectiva; mientras el 32% restante considera que es limitante al hacer negocios.
De los encuestados, el 78% dijo que no tiene convenio colectivo en su empresa, solo el 22% lo tiene. Pero todos coincidieron en que la incidencia mayor de reclamaciones es por despido injustificado (32%), seguido por discrepancias en el manejo de licencias (27%).
A juzgar por los resultados del estudio, el mercado laboral ha sido marcado por la recesión. De cara al futuro, el reto será trabajar para aumentar los empleos bien pagos y la tasa de participación laboral en la Isla, independientemente de si hay o no una reforma laboral el próximo cuatrienio.
“No hay duda de que el reto es más complejo ahora y una reforma laboral puede ayudar a que eso suceda; pero no será lo determinante. Lograrlo dependerá de elementos macroeconómicos, como el crecimiento de las inversiones y del Producto Interno Bruto”, concluyó el presidente de Aon Hewitt.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Cifras del desempleo que no cuadran


La reducción en el desempleo anunciada por el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos refleja discrepancias significativas entre sus números y las cifras del Negociado federal del Censo.
Para el 2010, el Departamento del Trabajo estableció la tasa de desempleo en 16.1% cuando el Censo la colocó en 19%. La discrepancia se repite en el 2011 con un desempleo, según la agencia estatal, de 15.7% mientras el Censo pone la cifra de 18.5%, según la Encuesta de la Comunidad Americana, publicada la semana pasada por esta agencia federal.
Según la demógrafa Judith Rodríguez, estas diferencias se deben principalmente a que el Gobierno local sacó fuera de la fuerza laboral a miles de desempleados y los colocó como estudiantes no activos económicamente. Esto ocurrió tanto en el 2010 como en el 2011.
A esto se le añade el hecho, reconocido por el mismo Gobierno, de que usan para sus cálculos las cifras poblacionales del 2000. Para entonces, la Isla tenía 350,000 habitantes más que los reportados en el último censo del 2010.
“Es un error garrafal lo que están haciendo, y si no se ha cambiado en la actualidad, las diferencias para el 2012 deberían ser peores”, dijo Rodríguez, mientras examinaba los números ayer.
De hecho, según cálculos de Rodríguez, la cifra de desempleo en la actualidad puede haber alcanzado el 20.7%. Esto implicaría la mayor tasa desde mediados de la década del 1980. Actualmente, el Gobierno estima la tasa de desempleo en 13.5%.
Error en clasificación
La demógrafa señaló que la reducción se alcanzó, principalmente, con la reclasificación de los miles de desempleados. Estos no fueron contados como parte de la fuerza laboral porque fueron movidos al renglón de estudiantes económicamente inactivos. Es decir, con el cambio en la clasificación los sacaron de las categorías que se computan para calcular la tasa de desempleo.
El efecto matemático es simple. En la medida en que se baja la cantidad de desempleados, baja la tasa de desempleo, aun cuando también se reduce la fuerza laboral, que sirve de dividendo en la ecuación.
El Nuevo Día estuvo todo el día tratando de obtener una respuesta a estas dudas de parte del Departamento del Trabajo. Pasadas las 7:00 de la noche, la agencia envió una comunicación escrita explicando el uso del Censo del 2000 para estimar la población. Pero no se refirió a la reclasificación de los desempleados.
Este fenómeno se aprecia con un aumento drástico, desde el 2010, en la cantidad de estudiantes fuera de la fuerza laboral, según los datos del Gobierno.
Entre el 2006 y el 2009, este grupo de estudiantes rondó entre los 300,000 y los 316,000 individuos. No obstante, la cifra aumentó en un 11% (355,000) entre el 2009 y el 2010. En el 2011, el número volvió a aumentar, esta vez en un 7% (379,000).
Esto discrepa muchísimo con los datos del Negociado del Censo, que estima la tasa de desempleo usando la misma metodología que el Departamento del Trabajo. Entre el 2009 y 2011, las estadísticas de esta agencia federal mostraban, para Puerto Rico, reducciones de 6.4% en la cantidad de estudiantes fuera de la fuerza laboral. Es decir, mientras el Departamento del Trabajo elevaba este número, el Gobierno federal los bajaba.
Todo esto tiene un efecto directo en la tasa de desempleo, afirmó la demógrafa, que por años impartió clases en la Universidad de Puerto Rico.
Otras categorías de personas que caen fuera de la fuerza laboral también han mostrado alzas significativas, pero pueden ser explicadas por fenómenos demográficos, dijo.
Entretanto, el uso de los datos del Censo del 2000 como base para las proyecciones poblacionales le quita certeza a los números, especialmente con las migraciones intensas y las bajas en natalidad que se han registrado en la última década.
“Mientras más viejo es el dato, más te alejas de la realidad. Parecería que (el Departamento del Trabajo) no está consciente de los cambios grandes que hubo en la población que terminan afectando todos los estimados”, dijo la demógrafa.
Un segundo demógrafo, que prefirió que no se le identificara para evitar represalias, concurrió con prácticamente todo el análisis de Rodríguez.
El Departamento del Trabajo afirmó que las estadísticas las trabajan en coordinación con el Negociado federal de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) para asegurar la transparencia de los datos.
“Puerto Rico no incluyó los datos poblacionales del Censo 2010 en la Encuesta de Grupo Trabajador, ya que se encuentra atendiendo asuntos técnicos de la Encuesta, como lo es el desarrollo de una metodología para calcular los controles poblacionales por edad y sexo”, expresó la agencia por escrito.
Vital para la economía
El economista José Alameda, por su parte, señaló que la tasa de desempleo es uno de los indicadores macroeconómicos que constantemente se usan para evaluar la economía de un país. De hecho, afirmó que es uno de los indicadores que pueden estimular o desalentar la inversión privada.
“El inversionista internacional busca, en general, la capacidad de ingreso de las personas para saber si pueden comprar su producto. En un sitio donde el 50% de la población está desempleada, pues no vale la pena llevar una tienda o un servicio”, explicó Alameda.
No obstante, señaló que más allá del desempleo un indicador importantísimo es la tasa de participación laboral, que el Gobierno la coloca en 39.2%, según el boletín de la agencia de agosto de este año. Esto representa una baja de 0.7% desde julio. “Eso es un número que está muy bajito y que refleja la gente que deja de buscar empleo porque no encuentra”, dijo Alameda.